La primera vez que vi una camiseta más grande que la talla XL fue en mi primer viaje a EEUU, hace casi trece años, flipé con el tamaño que tenía dicha camiseta, miro la etiqueta y ponía SIZE XXXL, luego me fui habituando a ver camisetas de ese tamaño y a americanos de ese tamaño también metidos en las camisetas.
Pues os cuento esto, porque la carrera de montaña que corrí ó mejor dicho estuve andando el pasado domingo, me quedaba igual de grande que si me hubiese comprado esa camiseta.
Bilbao Mendi Trail, veinticuatro kilómetros corriendo y bordeando Bilbao, día precioso, con unas vistas maravillosas, mil metros de desnivel, organización muy buena, recorrido con una señalización perfecta e imposible de perderse, avituallamientos cada seis kilómetros, todos los ingredientes para tener una experiencia religiosa y placentera en trail running, pues bien............¡¡Sufrí como hacia años no recordaba haber sufrido en una carrera!!.
Cúmulo de circunstancias, incluido los continuos catarros y resfriados que no acabo de quitar desde el pasado Enero, han hecho un invierno infernal, y donde mis entrenos no han sido nada regulares y encima en un terreno como el monte por el que estoy más habituada a andar y trotar a nivel bajo que a correr, mi txip en el monte es de mochila, bastón y bocata, con la cámara al cuello y pararme a disfrutar cuando me apetece.
Muchos kilómetros comiéndome la cabeza, porque veía que no respondía y entonces al ver que no respondía me seguía comiendo la cabeza, al final hice un bucle del que no fui capaz de salir y me iba hundiendo más.
Dolor de cabeza, oídos, en aquellas zonas de pistas donde podía correr, era imposible hacerlo, lo intentaba pero el bloqueo era tal que me resultaba imposible, veía a gente que me adelantaba y la perdía de vista, eso hacía que no fuese capaz de remontar, no se lo que me pasó, pero he decidido que este tipo de pruebas no vuelvan a estar en mi cuaderno de carreras. Seguiré yendo al monte, pero saldré a pasear a trotar suavemente a pararme y respirar e intentar asimilar los desniveles, vivo en un sitio privilegiado donde montaña y mar se unen en un perfecto matrimonio y los seguiré disfrutando, pero lo que no volveré a hacer será apuntarme a carreras de talla XXXL.
El otro día la montaña me puso en mi sitio.
No veía el momento de llegar a META. Aquí estaba a pocos metros de hacerlo.
Se a que nivel estoy y lo que a estas alturas de mi vida, mi cuerpo y mente puede dar de sí y no quiero sufrir como el domingo pasado, con el correr yo me divierto, me oxigeno, me olvido de los problemas, osea.....DISFRUTO, no me compensa sufrir de esa manera, además pago un precio caro como es estar toda esta semana con molestias musculares y molestas agüjetas.
Lo mejor que sí lo hubo, fue el estar antes y después de la carrera con amigos.

