Como dirían los andaluces salerosos.......¡¡ozú que jartón de kilómetros llevo este verano y con cuanta caló!!, pues así es, que esto de ir a NY, me está haciendo correr, que el bueno del Forrest un principiante a mi lado, y sigo y sigo y lo que me queda.... todo Septiembre, en Octubre ya empiezo a bajar kilómetros y mantener, porque sino voy a llegar pasada de rosca, y tampoco es cuestión, si yo lo que quiero es disfrutar, no batir ningun record, pero bueno, entiendo que cuanto mejor preparada vaya a la maratón, mejor podré afrontar el reto.
Como parte del entreno, el Domingo participamos en una carrera, que ya cuando preparé la maratón de Berlin me sirvió de test, y esta vez quise repetir experiencia, es la Media Maratón del Bajo Pas, una media maratón dura, con curvas pronunciadas, giros y unas cuestas que encima están a partir del kilómetro dieciseis que hacen mucha pupa.
Como solemos aprovechar los días libres, nos fuimos con nuestro Filipides 4x4 desde el Jueves y aprovechamos a pasar unos días por aquellas tierras, sin olvidarnos el salir a correr, pero disfrutando también del buen tiempo que nos está haciendo por aquí arriba este verano, tomar unas cervecitas, que no están reñidas con el entreno y en definitiva, disfrutar con la excusa de que vamos a ir a una carrera.
El día de la carrera, amaneció plomizo y todo indicaba que iba a ser duro, una humedad que luego me dijeron que rondó el 82%, a final de la carrera, el sol también pegó no muy fuerte pero lo justo para aplatanar, el caso es que yo me encontré en mi salsa, llevo todo el verano corriendo entre 4 y 5 días a la semana en esas condiciones, y el calor y la humedad me afectó quizás menos.
Antes de la carrera toca saludar a toda la gente conocida, estar con los del euskaldunon txokoa y nos conocimos personalmente la blogera amabikila y yo.
Empecé la carrera mal, me notaba las patas de madera y en el kilómetro cuatro me dije...¡¡así no puedes estar!!, ó piensas en positivo ó no terminas la carrera, el caso es que parece una bobada ó igual estoy de psiquiatra, pero empecé a pensar que en vez de estar corriendo por Cantabria estaba en NY, eso me sirvió para ir animándome, visualizaba la meta en Central Park, me ponía a tararear alguna canción, el caso es que me sirvió y las piernas fueron respondiendo, iba poquito a poco adelantando a gente, lo cual me animaba, me puse a hablar con un corredor, con el que me tropecé, la culpa mía, pero el chico muy majo y ya comenzamos a charlar, sobre el kilómetro once tiro hacia adelante, me encontraba muy bien y arriba, bebía agua en todos los avituallamientos, usaba las esponjas para refrescarme, y ya a partir de ahí empecé a coger a bastantes corredores, algunos parados, otros andando, otros al trote y con cara desencajada, no había visto en una media maratón tanta gente en esas condiciones, cierto es que el día se las traía y el calor y la humedad se cebó con los atletas, los sube bajas continuos, hasta casi el final de la meta, fueron duros.
Mi tiempo fue de 1:52:51, la verdad es que fui casi toda la carrera sin mirar el reloj, no era lo importante, pero reconozco que para mí es un buen tiempo.
Me extrañó que no hubiese alfombrilla de txip a la salida, por eso no me coincide el tiempo con el de la organización, la diferencia es de un minuto, una tontada, pero digo que me extrañó porque está muy bien organizada y tienen una muy buena infraestructura.
La sorpresa del día.... ¡¡fui tercera en mi categoría de veteranas!! y lo mejor que no me enteré de ello, me lo dijo Rosa (amabikila), cuando después de ducharme, estoy con la gente del txoko, vamos donde estaban entregando los trofeos y le veo a Rosa, ella ya sabía que tenía trofeo en su categoría y me dice....¡¡Estrella que tienes trofeo, has sido tercera en tu categoría!!, no me lo podía creer, llamada a mi marido que venga corriendo con la cámara, el se estaba cambiando de ropa, porque esto es un acontecimiento, un trofeo en una media maratón para mí es la leche, así que allí subimos y encantadas de la vida, las fotos que os pongo os lo demuestran.
Aquí contentisima con mi trofeo y con Lali, el canguro mascota de la carrera.
Con Rosa, además la sorpresa no es que vamos a correr en NY, sino que resulta que volamos el mismo día y estamos en el mismo hotel........¡¡Este mundo es muy pequeño!!.


























