El pasado 4 de Septiembre os conté que tenía nuevos retos y que, junto con mi marido, íbamos a intentar coronar los montes más altos de cada provincia española, pues bien ya hemos empezado y con buenos resultados, me he convertido en una CAZATECHOS, y os aseguro que he disfrutado en cada monte que hemos ascendido, no me han subido de categoría y todavía sigo siendo "joven castora", espero tener unos cuantos techos más para deciros cual será mi siguiente grado, os prometo que me he portado bien y que mis conocimientos en "naturaleza viva" han aumentado, creo que voy por buen camino, así que como lo que vale aquí no son las palabras sino las imagenes, os ilustro los 3 techos que hemos conquistado y un cuarto que sin ser techo, aprovechamos a subirlo, os diré que para mí fue el más duro de todos, así que ........COMIENCE LA FUNCIÓN.
MONCAYO (Techo de Zaragoza)
El primer techo de nuestro reto, el Moncayo, la cumbre más alta del Sistema Ibérico, para ascender a ella llegamos hasta el Santuario del Moncayo, además de Santuario es albergue y refugio, aparcamos allí y comenzamos la ascensión.
Empezamos la ascensión
La subida es continua, en sucesivas revueltas, hasta que se llega a la collada superior.
Una vez llegamos a la loma, giramos a la derecha y comienzan unos altibajos nada duros; intuimos ya la cima.

Aquí, ya en la cima, el viento suele ser el dominante de la zona, pero este día fue precioso, sin una nube, y con una luz y un sol espectacular y no hubo viento que es lo más característico.

El descenso fácil, pero muy monótono.
CALDERÓN (Techo de Valencia)
Este monte es para mí el menos atractivo que hemos subido, el pico Calderón ó alto de las Barracas, hay que recorrer una pista y nos adentramos en un pequeño bosque de pinos, nos desviamos un poco para ver el "Pino Vicente", un pino centenario que debe su nombre a Vicente, el guarda forestal que consiguió que las zarpas del depredador más grande que existe, ósea el hombre, no lo talase y pudiese seguir viviendo, aquí estoy con él, le di un abrazo y me lo agradeció dándome energía, los pinos que habitan este bosque tienen una longitud considerable.
Todo el terreno marcado, recordando que estábamos en una reserva.
Aquí ya en el vértice geodésico y que indica la cima del pico.
AITANA (Techo de Alicante)
La sierra de Aitana es el macizo que mayor extensión y altura de Alicante.
Nuestro punto de partida para subir al Aitana fue el pueblo de Benifato, antes de entrar al pueblo tenemos que dirigirnos hasta la Font de Partagat, donde aparcamos y empezamos el ascenso.
Para llegar a la cima, lo hacemos a través del pas de la Rabosa.
Pensaba que no cabía por aquí, es más, se me enganchó la mochila en algunos tramos.
Cuando volvimos al terreno normal, la niebla se nos echaba encima, es algo que a mi me da mucho miedo en el monte, ya que te desorientas en cuestión de segundos, pero el camino a la cima estaba bastante marcado y no hubo problemas.
El descenso, y el camino de vuelta, lo hicimos por una ruta más fácil, pero también más aburrida, fue bajar y la niebla desapareció, se veían incluso las antenas y el observatorio que hay al lado de la cima.

PUIG CAMPANA
Este monte lo hicimos de propina, teníamos ganas de subir a él, hay que decir que fue el último y el más duro de hacer.
Llegamos a la localidad de Finestrat y aparcamos en la Font de Moli, allí comenzamos la ascensión.
Después de subir por una pequeña pista, llegamos a lo que va a ser la superficie continua a subir y es una inestable pedrera con piedras muy movedizas, la senda es difícil por lo empinada que es, y hay veces que tenemos que subir a cuatro patas.
Lo mejor las vistas impresionantes que nos esperan arriba, Finestrat, Benidorm, Altea.
La bajada la hicimos por el mismo sitio, y para mi fue más difícil, bajar por esas piedras no me libró de alguna torcedura y culetada, llegué físicamente bien, pero de cabeza fundida, fue llegar al aparcamiento beberme una coca-cola del tirón y meterme los pies en la font del Moli, entre subir, bajar y estar comiendo algo en la cima tardamos unas seis horas de Puig Campana, fueron 1.070 mts de desnivel desde el aparcamiento hasta la cima.
Aquí se ve el Puig, la pedrera del medio es por donde subimos y bajamos, según te acercas, la pendiente se va poniendo seria, cuando llegas arriba hay que girar a la derecha para coronar el Puig Campana.
Esta primera experiencia ha sido de lo más positiva, además el tiempo nos ha acompañado, hemos alternado la montaña con días de descanso que servían para cargar las pilas y también nos ha dado tiempo para salir a correr algunos días, con lo cual podemos decir que por ahora.....¡¡¡PRUEBA SUPERADA!!.